sábado, 8 de febrero de 2014

Angkor - Extras

Angkor es un lugar muy visitado, así que no os agobiés, no os desesperéis, no queráis inventar mil y un itinerarios para huir de las masas porque NO LO CONSEGUIRÉIS. Asumidlo. La mayor parte de turismo con el que me he encontrado aquí ha sido de origen chino, no sé si es lo normal o es porque era Año Nuevo Chino y están de vacaciones. Los chinos son letales, vienen para un sólo día, así que hacen un non-stop durante las 12h que el complejo está abierto. Lo tocan todo, se quieren hacer fotos con todo, chillan, empujan… Resignación.
A parte de ellos, el resto de los mortales nos comportamos algo mejor, y prácticamente no os molestaréis los unos con los otros.
Referente al orden de las visitas, la verdad es que sin ser experta, a mí me ha parecido interesante el que yo he llevado a cabo, por orden cronológico. Seguramente se podrían añadir más templos cada día, pero eso depende del ritmo que quiera llevar cada uno.
Si podéis, empezad tempranito, haced un descanso al mediodía (que la unión sol y piedras es muy dura) y volved más tarde, sobre las 15h, cuando el sol empieza a ser más permisivo. Habladlo con vuestro conductor.
El circuito corto (Angkor Thom y alrededores) se puede hacer perfectamente en bici. El terreno es llano y hay carretera. Tened en cuenta lo del calor, vi a más de uno pedalear a pleno mediodía sin camiseta, no quiero ni imaginarme como acabó la jornada…
Hay bastante gente vendiendo, principalmente en los templos más conocidos, y también muchos niños. Yo no me sentí especialmente acosada, no son muy pesados, con un “No, thank you” hay suficiente. Para mí lo peor son los niños, con esa carita de pena que ponen, pero que es puro teatro; nunca les compré nada, pero a la que se me acercaba alguno yo sacaba un chupachup y la cara de pena desaparecía para mostrar cara de pillo. Al final todos los niños son iguales.
Llevad ropa y calzado cómodos, os vais a pegar un hartón de subir y bajar. Yo fui vestida de manera recatada, pensando que sería obligatorio (por el tema templos) pero vi a muchas chicas vestidas en tirantes y pantalón corto.
Las escaleras habilitadas en los templos… ninguna pasaría un control de seguridad nuestro, pero bueno, yo no vi a nadie caer. Eso sí, se os va a poner un culto…


(Escrito y publicado desde Garden Guesthouse en Kampong Chhnang)


jueves, 6 de febrero de 2014

El día que no existió en Siem Reap

Hubo una vez un día que no existió. No quiero llamarlo un día perdido, porque nunca el tiempo es perdido, quizá debería llamarlo el día que no pudo ser. El día que Siem Reap me quitó un día.
Cuando estuve mirando la ruta, tenía claro que quería dedicar tres días completos a los templos de Angkor, y así aprovechar al máximo el pase de tres días. Bien es cierto que todo lo que visité se podría haber hecho perfectamente en dos, incluso en un sólo día; pero deseaba tomármelo con calma, no mirar el reloj, no estresarme, no saturarme. Además decidí añadir un día más para visitar algunos templos lejanos que parecían interesantes, nada de pueblos flotantes que ya pensaba visitar en Kampong Chhnang, solamente un par de templos más.
Y ése fue el día que nunca existió. ¿El motivo? Siempre el mismo, el económico. El precio del coche con conductor hasta esos templos y el hecho de no encontrar a más gente para ir hasta allí me obligó a renunciar a ellos. Dudé hasta el final, y cuando desistí lo hice con gran pena. Ya tengo un motivo para volver a Camboya.
¿Y qué puedes hacer si tienes un día “de más” en Siem Reap? Pues realmente poca cosa. Pasear por el río, disfrutar de alguna de las piscinas que los hoteles ofrecen a los no clientes por un módico precio (o por consumir), observar el continuo tráfico de sus carreteras o, sin duda, la que más me gustó, dar vueltas y vueltas por sus mercados.



En el centro de Siem Reap puedes encontrar dos mercados, cada uno a un lado del río. El más interesante de los dos, por su variedad de productos y autenticidad es el Psar Chaa (Old Market o Mercado Viejo). En él, además de los típicos souvenirs, encontramos puestos de comida donde la gente de la ciudad va a diario a hacer sus compras. Al adentrarte en él y llegar a su parte central, una explosión de color, olor y ruido te envuelve. Según nos alejamos de la parte central, encontramos los puestos de ropa, calzado y demás enseres para el hogar, además de peluquerías y joyerías. Los puestecitos de la parte más externa, los que dan a la carretera, son los más turísticos y en ellos encontramos principalmente souvenirs.



Qué mejor manera para conocer a la gente de Siem Reap que pasearte por sus mercados, detenerte a observar cómo limpian el pescado, cómo empaquetan la bollería, cómo gritan las maravillas de sus productos a los cuatro vientos. Quedarte a un lado, espiar las costumbres ajenas para compararlas con las propias, toparte con miradas de curiosidad, sonreír a desconocidos sin parar… 




Así que, quizás, el día sí que existió, quizás Siem Reap me quitó un día pero también me mostró un poco de su vida cotidiana para dejar de ser una ciudad desconocida a mis ojos. Ahora tú y yo ya nos conocemos un poco mejor.

Información práctica
La excursión que yo quería hacer y que no hice porque era carísima consistía en visitar Prasat Preah Vihear (en la frontera con Camboya) y Beng Mealea. El precio del pack era de 110$ más 5$ entrada a Beng Mealea más 5$ la moto que te sube hasta Prasat Preah Vihear, es decir, 120$ en total.
También pregunté por la opción de hacer sólo Prasat Preah Vihear (85$ + 5$ moto) o Beng Mealea (50$ + 5$ entrada). 
En todos los casos, los precios ofrecidos por mi guesthouse era inferiores que los de un par de agencias en las que pregunté.

(Escrito y publicado desde My Battambang Homestay, en Battambang)

Angkor - Toma 3


O cuando los indios quisieron comprar a Lara Croft.
Último día en Angkor y lo tenía reservado para algunos de los más espectaculares templos que alberga este lugar.
No tenía muchas ganas de madrugar, además suponía que aunque lo hiciera jamás podría vencer a la horda de grupos de chinos que me estaría esperando en el parque, así que preferí dormir un poco más. Aún así, a las 8 en punto ya estábamos en marcha.
El día de hoy se centró en visitar Angkor Thom, Prasat Kravan, Banteay Kdei, Srah Srang y el famoso Ta Prohm. Amigos, tengo que reconocer que, a pesar de la gente, fue alucinante. Cruzar las puertas que indican la entrada a los templos, atravesar una zona boscosa y encontrarte, ahí frente tuyo, semejante estructura con mil años de antigüedad… sencillamente enmudeces de la emoción.

Angkor Thom
Angkor Thom, la “Gran Capital” es un complejo que encierra tras sus murallas semiderruidas 3 quilómetros cuadrados de grandes maravillas. Se accede a ella a través de cinco puertas monumentales de más de 20m de altura, cuatro en los puntos cardinales y otra (“Puerta de la Victoria”) que daba directamente a la Plaza Real y al Palacio Real. 
Mapa de la zona

Dentro del complejo, el Bayon, en el centro, es la construcción más admirada. Durante muchos años se consideró un santuario hindú, pero en 1925 se reconoció en él una inspiración budista.
Bayon

Bayon

Conocido como el templo de las caras, desprende cierto misterio observar semejantes construcciones. Por desgracia, parece que quieran convertir al Bayon en un espectáculo donde, además de cientos de personas apelotonadas en un lugar tan reducido, puedes (previo pago de un dólar) fotografiarte con un elenco de personajes vestidos de época, como si de Port Aventura se tratara.
Bayon-Aventura

Apenas éramos cuatro gatos

Una vez abandonas el recinto, cruzando al parque que hay justo enfrente, se halla una ruta señalizada que conduce por los otros monumentos de Angkor Thom, que aún sin ser tan conocidos como el Bayon son bastante interesantes.
Lo primero que te encuentras es una pasarela que conduce directamente al templo de Baphuon, completado en el año 1060. Este templo - montaña terminó por derrumbarse ya que es excepcionalmente grande. Actualmente está siendo reconstruido, pero es posible entrar y subir hasta arriba de él, desde donde se obtienen unas estupendas vistas de la explanada.
Baphuon

Baphuon

Al salir de Baphuon, y siguiendo la ruta señalizada, nos encontramos con el santuario Phimeanakas, un pequeño templo rectangular al que se puede subir por una escalera de madera habilitada para ello. Está en bastante mal estado de conservación.
Phimeanakas

Al salir de Phimeanakas, el camino se divide en dos: uno que lleva hacia Preah Palilay y otro que continúa hasta el Palacio Real, la Terraza de los Elefantes y la Terraza del Rey Leproso. Yo fui hacia Preah Palilay y después retrocedí para ver los otros lugares.

Preah Palilay es un santuario budista en medio de la vegetación. Fue construido a finales del siglo XIII o principios del siglo XIV. Los árboles han intentando tirarlo abajo y lo han rodeado aprisionándolo entre sus troncos. Se encuentra en bastante mal estado, parece que en cualquier momento vaya a venirse abajo.
Preah Palilay

Desde Phimeanakas, y bordeando unas piscinas, se alcanza la entrada del Palacio Real. Su construcción fue iniciada probablemente por Rajendravarman en el siglo X, el edificio fue ampliado por Suryavarman I y, más tarde, totalmente reconstruido por Jayavarman VII en el siglo XII - XIII.
Puerta que comunica el Palacio Real con la Terraza de los Elefantes

A través de la Plaza Real se llega a la Terraza de los Elefantes, diseñada como un escenario teatral de desfiles y ceremonias. La terraza tiene más de 300m de largo y está situada frente al Palacio Real, como si de un balcón real se tratara. Su nombre procede de las enormes cabezas de elefante que protegen las cinco escaleras que dan acceso a la parte superior de la terraza. En los muros, de unos 4m, hay una larga serie de elefantes esculpidos.
Terraza de los Elefantes

Siguiendo hacia el norte se alcanza la Terraza del Rey Leproso. Su construcción se atribuye a Jayavarman VIII. Todo el muro, al que se accede por un pasillo, está decorado con unos bajorrelieves con muchos detalles y algunos en un estado de conservación excelente.
Detalles del bajo relieve en la Terraza del Rey Leproso

Y aquí acaba la visita a Angkor Thom, no si antes pasar por las tiendas, siempre presentes en los monumentos más importantes (y que deberás cruzar sí o sí para poder llegar a los baños).  Calculad que estaréis por esta zona al menos unas 3 horas. 
Pasear por el camino habilitado a través del bosque, mientras atraviesas restos de la antigua muralla y observas desperdigados por el suelo trozos de piedra tallados, es como entrar dentro de esas películas de aventuras que tanto nos gustan. Mil años de historia se extienden ante nuestros ojos, se dejan tocar, y susurran las hazañas de grandes reyes angkorianos. 

Ta Prohm
Ésta tenía que ser una de las visitas estrellas del día, y efectivamente lo fue. Lo que ocurre es que esperaba encontrarme un templo semiderruido, sujetado por el abrazo de los árboles; y su entrada no hace imaginar ni por un segundo lo que esconde su interior… máquinas, máquinas y más máquinas, trabajando sin parar para poner en pie el templo que más publicidad ha proporcionado a Angkor. En este caso son los indios los que están financiando su reconstrucción. 

Atención, estamos en obras

Entrada al Templo de Tomb Raider

Lleno a rebosar de gente, todos caminando hacia el mismo lugar como si de una fila se tratara, unas pasarelas marcan el circuito a seguir, pasando por los puntos estrella del templo. No te puedes detener más de lo imprescindible, o la marabunta de gente se te echará encima Actualmente lleno de ruido y actividad, no es fácil disfrutar de él como es merecido. 
Ta Prohm fue consagrado en el año 1186 por Jayavarman VII, quien lo dedicó a su madre. Dispuesto en medio de la selva, y asfixiado por el kapok y la higuera sagrada, este templo ofrece vistas fascinantes. El templo de Ta Prohm fue utilizado como  una de las localizaciones dónde se grabó la película “Tomb Raider”, hecho que originó que se le conozca desde entonces como el “Templo de Tomb Raider” o el “Templo de Lara Croft”.

Nada puede detener a la Naturaleza


Banteay Kdei
Después de casi una hora recorriendo Ta Prohm, pusimos rumbo al siguiente punto de la lista: el templo Banteay Kdei.
Este templo, destinado a vivienda para los monjes, fue construido por Jayavarman VII en el año 1181, sobre las ruinas de un templo budista.
Banteay Kdei

Banteay Kdei

El complejo es bastante grande, se encuentra amurallado, y está formado por dos edificios unidos por una pasarela. A los alrededores hay un pequeño lago donde pudimos ver a varios chicos pescando.


Srah Srang
Junto enfrente del anterior, cruzando la carretera, nos encontramos con Srah Srang, un mirador hacia el lago. Cuenta con un embarcadero totalmente restaurado.
Srah Srang

Prasat Kravan
El último templo de la lista que íbamos a visitar fue Prasat Kravan.
En otros tiempos rodeado por un embalse, se cree que lo mandó construir Harshavarman I. Es un templo sencillo, en el que destacan los relieves, algunos en un excelente estado de conservación, que representan varios aspectos de Visnu, a quien está dedicado este templo. Ha sido parcialmente reconstruido.
Prasat Kravan
Personalmente lo considero una visita prescindible, sobretodo si se lleva a cabo después de las de monumentos como Ta Prohn.


Aquí acabó mi tercer y último día de visita del majestuoso Angkor, fueron casi siete horas de asombros y admiración.

(Escrito desde Golden Takeo Guest House, en Siem Reap y publicado desde Battambang my Homestay, en Battambang)

miércoles, 5 de febrero de 2014

Alojamiento en Siem Reap

En Siem Reap me he alojado durante 5 noches en el Golden Takeo Guesthouse.



Se trata de un hostal económico situado a unos 15min andando de Pub Street. En las calles adyacentes encuentras restaurantes y tiendas, aún así el hostal vende bebidas a buen precio y es posible comer o cenar en su azotea. Tienen servicio de recogida cuando llegas ya incluido en el precio de la habitación. Hay wifi gratis y con buena señal en todo el hostal y un par de ordenadores a disposición de los clientes. Como dato curioso, también tiene una piscina con peces para probar el “fish-spa” totalmente gratis. Tienen servicio de lavandería a 1$ el quilo de ropa. Alquilan bicis de montaña por 5$ al día con casco incluido en el precio.


La habitación es grande, con aire acondicionado o ventilador. El baño también es de buen tamaño y tiene agua fría y caliente. Todo el alojamiento está impecable (incluso para los estándares europeos); limpian la habitación a diario, pero bastante tarde, así que si llegas al hostal sobre el mediodía pues no la encontrarás hecha. Aún así, si necesitas cualquier cosa sólo con salir a pedirlo a la recepción lo tienes al momento.
El precio de la habitación es de 16$ la individual y 17$ la doble e incluye el desayuno (y además te lo preparan para llevar si marchas a ver el amanecer en los templos de Angkor). El desayuno es súper completo, tienes varias opciones donde elegir, y siempre va acompañado por te o café y un plato lleno de fruta cortada.

El dueño y todas las personas que trabajan aquí son muy serviciales; siempre estaban dispuestos a ayudarme en lo que hiciera falta. A través de ellos compré el billete de bus para Siem Reap, al mismo precio que en las agencias, pero con el servicio de pick-up a la estación de buses incluido en el precio. También le pregunté el precio por diferentes excursiones (que finalmente no hice por ser muy caras) y me las ofreció más baratas que en otras agencias.


También contraté con ellos el servicio de tuk-tuk durante tres días para visitar los templos de Angkor. Me ofrecían el mismo precio que los tuk-tuk de la calle y además el conductor se adaptó completamente a mis peticiones. Todo salió perfecto.



Considero que la relación calidad/precio es excelente. Me marcho de este hostal muy contenta por el trato recibido y os lo recomiendo a todos los que vengáis a Siem Reap.

Golden Takeo Guesthouse
#0123, Wat Bo Village, Salakamroek Commune
Siem Reap, Cambodia
+855 12 785 424
goldentakeo@gmail.com




lunes, 3 de febrero de 2014

Angkor - Toma 2

Estaba dudando en dejarle este nombre u otro que define mucho mejor cómo ha sido el día de hoy: “Indiana Jones y los chinos malditos”.
Segundo día en Angkor. Hoy tocaba ver el archiconocido amanecer en Angkor Vat, y después visitar algunos de los templos más conocidos, además de otros no tanto. 
Quedé con mi conductor de tuk-tuk a las 5h de la mañana, para poder estar frente al famoso templo a eso de las 5:30h, pillar un buen puesto, instalar el trípode y esperar al amanecer. 
En el hostal se enrollaron mucho y me prepararon un picnic para el desayuno; así que bien cargadita pusimos rumbo al mirador. Como era de esperar, al llegar estaba a tope de gente, que digo gente, CHINOS, CHINOS EVERYWHERE!! Es cierto que el día anterior me había encontrado algún que otro chino, pero lo de hoy… ¡mare meva! Un funesto presagio cruzó mi mente… “seguro que todos estos chinos luego no vuelven al hotel, sino que se ponen a toquetear piedras y hacer posturitas… me los voy a encontrar por todas partes”.
Busqué un sitio libre, empecé con el montaje del dichoso trípode (para lo que me sirvió al final…) y a esperar, esperar y esperar. Casi 40min esperando la salida del sol, siendo empujada por chinos todo el rato y al final había nubes y ha quedado bastante deslucido. ¡Mañana no pienso madrugar!
Amanecer en Angkor Vat

Una vez ya con la luz del día, tocaba ponerse con las visitas programadas para hoy: Angkor Vat, Thommanon, Chau Say Tevoda, Spean Thma, Preah Khan, Neak Pean, Baksei Chamkrong y Phom Bakheng. En total han sido más de 7h desde que salí del hostal hasta que volví, personalmente creo que tiempo más que suficiente viendo chinos montados en piedras.
Os paso a explicar cada uno de los templos y ponlo la correspondiente fotito que he hecho con el móvil. No lo dije ayer pero prefiero no dar mucha información ya que creo que éste es un lugar para vivirlo, no para leerlo, y que cuantas más sorpresas te lleves, mejor. Allá vamos.

Angkor Vat
Lógicamente, ésta tenía que ser la primera visita ya que es donde vi el amanecer. Angkor Vat es el monumento más conocido de todo Angkor, yo personalmente no estoy de acuerdo al 100% (y a falta de un día más). Construido por Suryavarman II entre 1113 y 1150, conocido antiguamente como “la morada de Visnu”, estaba dedicado a esta deidad, con la que Suryavarman II se identificaba. El nombre actual significa “ciudad real que es un monasterio”. El complejo es enorme, abarca una superficie de unos 2 quilómetros cuadrados. Igual de fascinante es el foso que lo rodea, que recibe el agua de uno de los afluentes del Siem Reap.
Es un sitio realmente mágico, aquí empiezas a sentirte ya un poco como “Indiana Jones”; grandes salas, piedras gigantescas, pasillos que llevan a grandes espacios dónde estructuras que parecen olvidadas en el tiempo y el espacio se descubren antes nuestros ojos… Lo dicho, es como estar en una peli de Indiana Jones, qué ¡ganas de explorar que te entran! Subes escaleras, bajas escaleras, ahora entras en una sala, sales por otra… el tiempo pasa rápido mientras estás descubriendo este enorme recinto. Es un lugar imprescindible.
Angkor Vat

Angkor Vat

Chau Say Tevoda
Después de Angkor Vat, y una vez acabado el picnic del desayuno, tocaba el siguiente templo de la lista: Chau Say Tevoda. Se trata de un templo construido seguramente por Suryavarman II; se cree que el templo era accesible desde el río Siem Reap. 
Se trata de un templo pequeño, y aquí nuevamente volvía a estar bastante tranquila, sólo algunos niños intentando vender pulseras y un par de turistas chinos rondaban por aquí.
Chau Say Tevoda

Thommanon
Justo enfrente del anterior se encuentra el templo Thommanon. El estilo arquitectónico es de finales del siglo XI o principios del siglo XII, pero se desconoce quien lo mandó construir y la fecha exacta.  Se trata de un templo pequeño, que fue reconstruido en la década de 1960. 
En este caso se trata de un templo más conocido que el anterior, y eso se nota en las paradas de souvenirs que encuentras antes de entrar. Aquí empezó mi calvario chino que ya me acompañó durante toda la jornada; y cuando pensaba que en un templo no podían caber más chinos, en el siguiente siempre había más.
Thommanon

Spean Thma
Cuando abandonas los dos templos anteriores en dirección a Preah Khan, a tan sólo pocos metros de ellos, se encuentra este puente. Spean Thma significa puente de piedra y fue construido en el siglo XV - XVI. No es que sea algo especialmente interesante, pero pillaba de camino y no era necesario bajar del tuk-tuk para tomarle un par de fotos.
Spean Thma

Takeo
Se trata de un templo - montaña, construido por Jayavarman V, iniciando su construcción en el 985. El templo nunca llegó a ser terminado.
Actualmente se encuentra en obras, y no veáis qué obras. En realidad, la mayoría de los templos de Angkor están en obras, pero eso no significa que veas a personas trabajando. En Takeo, en cambio, sí que las ves, y no sólo personas, también máquinas y grúas. Quizá tenga algo que ver que parte de la inversión procede de China…
Se puede subir arriba y admirar las vistas, pero yo, sinceramente, con el gripazo que llevo encima y viendo cómo eran las escaleras (chicas, Angkor es un lugar ideal si queréis fortalecer glúteos), desistí de subir. Los chinos, en cambio, no le tienen miedo a nada, y vistiendo de la manera más hornera posible, no pierden la oportunidad de hacerse una foto en las posturas más extravagantes, aún incluso inclumpiendo las normas.
Takeo

Preah Khan
Para mí, el templo estrella de hoy, incluso por encima de Angkor Vat (espero no ofender a nadie). Lástima de mis amigos los chinos…
Preah Khan fue construido por Jayavarman VII a partir de 1184 y dedicado en 1191 a su padre Dharanindravarman, que se identificó con el Bodhisattva Lokeshavara. Este lugar no era sólo budista, sino que además alojaba también templos hindúes y dedicados a los genios locales, los ancestros reales y las figuras humanas divinizadas. Se trataba de una auténtica ciudad con 102 edificios de piedra.
Este sitio me encantó. La entrada al complejo es espectacular y lo que te espera dentro te sorprende aún más. Además, se encuentra semiderruido, lo que le da más realismo y fuerza. Vas atravesando salas llenas de piedras, con la sensación de estar en un lugar que no ha sido tocado por la mano del hombre en siglos, y en donde la naturaleza se ha adueñado de todo lo que ha podido. Un sitio con muchísima magia.
Preah Khan

Preah Khan

No quiero que parezca que les tengo manía, pero el hecho de encontrarte en sitios tan místicos y de repente verte rodeada de grupos de chinos que lo tocan todo, que se hacen fotos al lado de todo, que gritan, que tiran botellas vacías al suelo… En fin, que si tenía ganas de ir a la China, pues de momento se me han pasado.

Neak Pean
El complejo Neak Pean contuvo en su día 13 estanques, cinco de ellos (el principal y uno a cada lateral) han sido restaurados. En el centro del estanque principal hay un islote circular que que contiene un pequeño templo reconstruido.
Después de la visita anterior este templo queda un poco deslucido, sobretodo porque al ser unas piscinas y estar llenas de agua no era posible acercarse a él (se encuentra en el centro de la piscina principal) ni observar los detalles de las figuras decorativas (que quedan bajo el agua). Quizá lo más bonito es la plataforma de madera que atraviesa un estanque y hay que recorrer para llegar hasta el monumento.
Neak Pean

Baksei Chamkrong
El inicio de la construcción de este templo se atribuye a Harshavarman I, si bien fue terminado probablemente por su sucesor, Rajendravarman, en 947. Baksei Chamkrong está dedicado al dios Siva.
Una visita totalmente prescindible, además de que es un templo pequeño, es bastante complicado subir hasta arriba ya que las escaleras tienen mucha pendiente (y creo que aparte de las vistas no hay nada más interesante).
Baksei Chamkrong

Phnom Bakheng
El último templo del día fue el Phnom Bakheng, también conocido como “la colina poderosa”. Se trata de una elevación natural de terreno de 70m en la que se erigió un templo - montaña, centro de Yashodharapura, la nueva capital de Yashovarman I, quien fue coronado en 889.
A este templo se puede subir en elefante (20$) o caminando (apenas 10 min), a través de un camino abierto en la montaña. Actualmente está siendo “reconstruido”. Merece la pena subir y ver la frondosidad del bosque que rodea toda la zona.
Phnom Bakheng

Y aquí acaban mis visitas por hoy. Mañana es el último día de templos y el más espectacular: Angkor Thom, Bayon y Ta Prohm, entre otros me están esperando.


(Escrito y publicado desde Golden Takeo Guest House, en Siem Reap)

domingo, 2 de febrero de 2014

Angkor - Toma 1

Cuando estuve pensando la ruta, decidí que quería dedicar al menos tres días a los templos de Angkor, y si podía meterlo en el itinerario, entonces añadiría una día más para ver los templos que se encuentran más alejados.
Negocié el itinerario de esos tres días con el mismo tuk-tuk que me envió la guesthouse a recogerme a la estación de buses. El tema de qué templos visitar y cómo distribuir las visitas en tres días me trajo de cabeza una temporada. Al final decidí dedicar esa tarea a los profesionales y me compré la guía “Los Tesoros de Angkor” de Marilia Albanese, que incluye itinerarios “recomendados” según el número de días que tienes disponibles. Además añadí un par de templos más que me parecían interesantes. El conductor del tuk-tuk al principio quería venderme el típico circuito, el circuito corto + el circuito largo, pero yo le dije que ni hablar, que quería lo de la guía. Al final el precio acordado han sido 55$ por los tres días. incluye amanecer y atardecer el segundo y tercer día.
"Los Tesoros de Angkor" y pase para 3 días

Hoy domingo he realizado el primer día de piedras. Os explico brevemente en qué ha consistido y después pongo algo más de info sacada de la guía y alguna foto (perdonad la calidad pero son fotos sacadas con el móvil).
  • El tuk-tuk me recoge a las 07:30. Vamos al centro de información turística y me saco el pase para 3 días (40$, se puede usar dentro de esa semana, no tienen que ser días consecutivos).
  • Templos visitados: Lolei; Preah Ko, Bakong, Banteay Srei, Kbal Spean, Banteay Samre, Pre Rup
  • Vuelta al hotel (sin parar a comer ni nada) a las 16h


Bueno, os pongo algo más de información de los templos visitados.
Grupo Roluos
Los tres primeros templos visitados, Lolei, Preah Ko y Bakong, se engloban dentro del grupo Roluos. En estos tres templos apenas me tropecé con gente, y tan contenta estaba yo que pensaba que sería más o menos así en todos.
El primer templo que visitamos es el templo Lolei. Se encuentra a unos 13km de Siem Reap. Fue construido en el año 889 por Yashovarman I en memoria de su padre Indravarman y de sus regios antepasados.
Lolei

El siguiente templo fue el templo Bakong. Construido en el año 881 por encargo de Indravarman I. Se trata del primer templo construido en arenisca y se le considera el prototipo de templo-montaña.
Bakong

Por último, visité Preah Ko, el templo del toro sagrado, dedicado al dios Siva. Fue construido en el año 879 por el rey Indravarman I, en honor a sus ancestros.
Preah Ko

Banteay Srei
Aquí empezó mi paseo por el chinatown de las piedras. Jamás pensé que podría ver a tantos chinos juntos. Ciertamente ahora están de vacaciones pero… ¿no podrían quedarse en su país? Ya no es por la cantidad, sino por la manera en que se comportan (suerte de las poses esas raras que hacen que te permiten reírte de ellos un rato).
Volviendo a lo importante. Banteay Srei fue el primer de los monumentos de Angkor en ser reconstruido (1931). El templo fue erigido por dos ricos brahmanes, Yajnavaraha y Vishnukumara, en el año 967.
Banteay Srei

Banteay Srei

Kbal Speas
Se trata de una zona de rocas talladas, bañadas por uno de los afluentes del río Seam Reap. Después de una subidita trepando por la ladera de un bosque (30min, 1500m), con bastante gente dicho sea de paso, se llega a esta zona con esculturas en las rocas y en el lecho del torrente. La zona estuvo habitada por antiguos ermitaños, que tallaron imágenes divinas y símbolos en las rocas durante el reinado de Udayadityavarma II (1055-1066).
Kbal Spean

Kbal Spean


Banteay Samre
Algunos estudiosos atribuyen su construcción a Suryavarman II, mientras que otros creen que fue edificado por Yashovarman II. Después de Angkor Vat, Banteay Samre es el ejemplo más significativo del periodo. Se trata de un templo muy bonito, que yo inicialmente no tenía apuntado, pero el conductor del tul-tuk me preguntó si quería parar aquí ya que pillaba de camino.
Banteay Samre

Banteay Samre


Pre Rup
Último templo del día. Es uno de los templos - montaña más importantes. Fue construido por el arquitecto Kavindrarimathana, por orden de Rajendravarman II.
Pre Rup

Pre Rup

Y aquí acabó la visita del primer día. Creo que ha sido algo “light”, más rato de tuk-tuk que de templos, pero para ser el primer día no está mal como calentamiento de los dos próximos días.


(Escrito y publicado desde Golden Takeo Guest House, en Siem Reap)